El BOE publica la orden ministerial que reduce los módulos fiscales del ejercicio 2025 para compensar las pérdidas climáticas en la provincia de León. Los productores de castaña ven reducido su índice a la mitad (del 0,26 al 0,13) y se aplican minoraciones adicionales a los municipios con viticultura de Denominación de Origen.
El sector primario de la comarca del Bierzo recibe un necesario balón de oxígeno financiero en mitad de una coyuntura marcada por la inestabilidad climática y el encarecimiento de los costes de explotación. El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado la nueva orden del Ministerio de Hacienda que regula las rebajas fiscales específicas en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para los agricultores y ganaderos leoneses que cotizan bajo el régimen de estimación objetiva (sistema de módulos).
Esta intervención impositiva, diseñada a propuesta del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), tiene como objetivo paliar el severo impacto económico provocado por las adversidades climatológicas que azotaron los cultivos durante el pasado ciclo: episodios de heladas tardías, granizadas localizadas, periodos de temperaturas extremas fuera de temporada e incendios forestales. A nivel autonómico, se estima que la medida beneficiará de forma directa a unos 56.000 profesionales del campo de Castilla y León, generando un ahorro global en la base imponible que ronda los 39 millones de euros.
Histórica reducción del 50% para la castañicultura del Bierzo
Para El Bierzo, el dato más relevante de la nueva normativa se encuentra en el sector de la castaña. Reconocido como uno de los recursos endógenos más importantes de la comarca por su volumen de exportación, el índice de rendimiento neto de la castaña sufre un descenso drástico, desplomándose desde el 0,26 hasta el 0,13. Esta rebaja a la mitad del módulo fiscal aliviará la presión financiera sobre cientos de pequeños productores y titulares de sotos tradicionales que arrastran pérdidas por incidencias fitosanitarias y climáticas.
De igual manera, el tejido agrícola leonés verá reducciones significativas en otros cultivos de cercanía, como es el caso de las lentejas, cuyo índice tributario se reduce de 0,26 a 0,18.
Impulso al viñedo y minoraciones por municipios
La orden de Hacienda no pasa por alto la importancia de la viticultura. La normativa contempla minoraciones fiscales adicionales aplicables a dos municipios de la provincia de León específicamente orientadas a la producción de uva destinada a vinos con Denominación de Origen, un amparo legal que influye directamente en las bodegas y viticultores de la D.O. Bierzo que han visto mermadas sus cosechas por contingencias atmosféricas.
Asimismo, la administración ha habilitado rebajas específicas para paliar la situación de otros cultivos en la provincia: nueve ayuntamientos leoneses contarán con deducciones extra para cultivos cerealistas, cuatro municipios se beneficiarán de minoraciones en forrajes y una localidad disfrutará de una reducción especial para el cultivo de la remolacha azucarera.
Beneficios ganaderos y exenciones de la PAC que continúan vigentes
La reestructuración fiscal del Ministerio de Hacienda consolida además una serie de incentivos y coeficientes correctores transversales encaminados a asegurar la viabilidad de las explotaciones agrarias y ganaderas mixtas de la provincia:
- Sectores ganaderos específicos: Se aprueba una reducción general del 50 % para la apicultura (cuyo índice pasa de 0,26 a 0,13) y del 30 % para las explotaciones de ovino y caprino, tanto en su variante de carne (baja de 0,13 a 0,09) como de leche (pasa de 0,26 a 0,18).
- Adquisición de piensos: Se mantiene la deducción complementaria para aquellos ganaderos que adquieran alimentación animal a terceros, fijando un índice único del 0,5.
- Costes energéticos: Continuará operativo el coeficiente corrector del 25 % por el uso de energía eléctrica en los sistemas de regadío.
- Sostenibilidad: Se ratifica la exención total en el IRPF para todas las ayudas públicas vinculadas a los ecorregímenes de la Política Agraria Común (PAC).
Esta batería de medidas llega en un momento de reajuste estratégico para el campo berciano, permitiendo a los autónomos del sector retener un mayor porcentaje de sus ingresos para reinvertirlos en la modernización, sanidad y competitividad de sus explotaciones de cara a las próximas campañas.