El ambicioso proyecto de rehabilitación del antiguo matadero cuenta con una inversión de 3 millones de euros y busca fijar población a través del empleo y la vivienda joven.
Lo que durante una década fue el símbolo del cese de actividad de la empresa chacinera Embutidos Frimols, está a punto de convertirse en el nuevo motor económico de Molinaseca. El Ayuntamiento, liderado por Alfonso Arias, avanza en la transformación integral de las antiguas naves del matadero, un complejo de 7.000 metros cuadrados que albergará un obrador compartido, espacios de coworking y viviendas para emprendedores.
Un proyecto en tres fases para revitalizar la comarca
El plan estratégico, cuya inversión total podría alcanzar los 3 millones de euros, se divide en etapas clave para garantizar su viabilidad. En este mandato se prevé completar las dos primeras fases, que cuentan con el respaldo económico de la Junta de Castilla y León y la Diputación de León.
- El Obrador Compartido: Con una inversión cercana a los 500.000 euros, este espacio servirá como pequeña factoría para la transformación de productos de la huerta, ofreciendo a los productores locales la maquinaria necesaria sin la carga de una gran inversión inicial.
- Espacio Coworking y Vivero de Empresas: Un área de trabajo flexible diseñada para atraer a nómadas digitales y profesionales que buscan la tranquilidad de Molinaseca sin renunciar a una conectividad de alta velocidad.
- Viviendas para Jóvenes: La pieza diferencial del proyecto. El consistorio busca rehabilitar parte de las instalaciones para ofrecer soluciones habitacionales, vinculando directamente el puesto de trabajo con la residencia en el municipio.
Combatir la estacionalidad del turismo
Molinaseca, uno de los puntos neurálgicos del Camino de Santiago, busca con esta iniciativa romper la dependencia del turismo estacional. Según el alcalde, Alfonso Arias, el objetivo es claro: “Si queremos atraer población, no basta con crear empleo, hay que ofrecer vivienda”.
El proyecto también explora vías de financiación a través de los fondos de Transición Justa y el MITECO, consolidando a Molinaseca como un referente de innovación rural en El Bierzo.