El Ayuntamiento de Ponferrada arranca los trabajos de reforestación en las márgenes del Sil con la plantación de ejemplares de roble. Esta actuación busca mejorar la biodiversidad urbana, crear nuevas zonas de sombra y consolidar el paseo del río como el principal pulmón recreativo de la ciudad.
Ponferrada da un paso decisivo en la renaturalización de su entorno urbano. Esta mañana han comenzado los trabajos de plantación de robles en el paseo del río Sil, una iniciativa enmarcada en el plan de mejora de infraestructuras verdes de la capital berciana. La elección del roble (Quercus robur), especie emblemática de la comarca, responde a criterios de sostenibilidad y adaptación al clima local, garantizando un crecimiento robusto y una integración paisajística óptima.
Un pulmón verde para el ocio y el deporte
La actuación se centra en los tramos del paseo más frecuentados por corredores, ciclistas y familias. El objetivo principal, más allá de la recuperación estética de la ribera, es la creación de corredores de sombra que permitan el uso del espacio público durante los meses de verano, mitigando el efecto de “isla de calor” en las zonas de asfalto próximas.
Técnicos de Parques y Jardines supervisan la colocación de los ejemplares, que cuentan con sistemas de protección para asegurar su arraigo durante las primeras fases de crecimiento. Esta reforestación se suma a las intervenciones previas en el entorno del Sil, consolidando un eje verde que conecta diferentes barrios de Ponferrada con la naturaleza.
Compromiso con la biodiversidad local
Desde el consistorio se ha destacado que esta plantación no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia para diversificar el arbolado urbano. Al sustituir o complementar especies ornamentales por especies autóctonas como el roble, se favorece la presencia de avifauna local y se refuerza la identidad visual del Bierzo dentro del casco urbano. Los trabajos continuarán durante los próximos días hasta completar el cupo previsto para esta campaña de primavera.